Blogoteca 20 Minutos

martes, 25 de mayo de 2010

Corazón fatigado. Cap. 6. ROSA O AZUL. (II)

Salí muy despacito con los brazos en alto. Me sudaban los dientes. Una docena de Prosegur, todos en posición académica preventiva de defensa, me esperaban apuntándome con el Fungusol en la mano. Solo había una Prosegur Woman. La distinguí entre el resto de las fuerzas del orden por las dos coletas que llevaba a los lados de la cabeza debajo de la gorra. Si ese día le da por hacerse un moño hubiera contado 12 tíos. Así pues, esa era la que nos había dicho que saliéramos del váter. Era Luci. Una Prosegur Woman capaz de pelarle las patillas al cero a Curro Jiménez de un soplamocos. "A ver, Curro, ¿dónde está la mosca, aquí o aquí?". ZAS!!! Patillas fuera. Poca broma con Luci, nen.

- Tranquilos, muchachos, tranquilos. Estoy desarmao. Soy inocente. Lo juro por la Niña Pastori.
- ¿QUÉ ESTABAS HACIENDO AHÍ DENTRO, CHAVAL? - me dijo muy seca. Como si no me conociera de nada.
- Nada malo. De verdad. Haciendo una prueba con mi novia.
- ¿Una prueba?. Follando, eso es lo que estábais haciendo. En un lavabo público, sinvergüenza. Probando a ver si le cabía por la puerta de atrás, seguro.
- Mire usted, Srta. Luci, que se equivoca. Y que no soy violento, pero que como vuelva a vacilarme y a faltarle el respeto a mi cari le meto una patá en el coño que le hago medio hombre sin pasar por quirófano, so chuachenague de mierda.

Para qué dije nada, sabes. Madremíademivida. Se me echaban encima con los Fungusol, nen, y a meterme más palos que al pobre de Rodnie King, pero justo cuando podía oler sus alientos a carajillo y copas alcohólicas a deshoras salió la Mariajo del váter con las manos en alto también, muy despacito. Ahí ya se frenaron todos en seco.

- QUIETOS. QUIETOS PARAOS TODO EL MUNDO - dijo uno que parecía más jefecillo-, mecagonlahostia, ¿QUÉ ES ESO?.
- Esto es que..., que estábamos mi novio y yo haciendo lo de...

Pero no la dejó acabar la frase. Se había puesto mazo nervioso.

- Dios mío... CUIDAO TODO EL MUNDO, ECHARSUS PARA ATRÁS, PUEDE SER UN DETONADOR. ¿Qué es eso que lleva en la mano, señora? Responda ahora mismo. ¿Qué cojones es eso?.

Yo miré de refilón a la Mariajo. Estaba muy nerviosa. Le dijo que era un Predator. El Jefecillo la miró con cara de no entender. Una cosa así como si la cajera del DIA, cuando te da la cuenta, te dice "que sepas que se conoce que una de las teorías más extendidas respecto de los agujeros negros es que todas las galaxias espirales y elípticas tienen un agujero negro supermasivo en su zona central, y este, a su vez, generaría una fuerza de gravedad suficiente como para mantener la unidad". Pues eso. Una cara de "voy a probar con la tapa de un Cola-Cao a ver si me sale una O en condiciones".

- ¿Un qué?
- Un Predator, señor.

Me la hubiera comido allí mismo. La gracia con que lo repitió. Asustaíca. Y lo guapa que estaba en ese momento con su raya en los ojos hasta las orejas y sus aros en las orejitas y su cola de caballo en la espalda. Hay que ver lo que es el amor. Si en ese momento me dicen que me coma 7 kilos de higos chumbos sin pelar, me los como. Por ella. No las mariconadas esas que canta Alejandro Sanz.

- ¿Puedo bajar las manos ya, Jefe? - le dije.
- MECAGONLAPUTA. DE RODILLAS LOS DOS AHORA MISMO. VENGA, COÑO. Y DEJA ESO EN EL SUELO MUY DESPACITO. MUY-DESPACITO, QUE SE ME VA EL DEDO, CHAVALA.
- Oiga, un poquito de respeto con mi cari, que le está diciendo que es un Predator para mirar la preñamenta, usted mentiende.
- DE RODILLAS HE DICHO, COJONES. DÉJALO EN EL SUELO, VAMOS. LOS DOS DE RODILLAS, HOSTIA YA. Y ACERCARME MU LENTAMENTE EL CACHARRO ESE. SIN SORPRESAS QUE TE FUNDO, NENA.

La estaba apuntando con el Fungusol. Los demás no nos quitaban ojo. Ahora podía entender mejor a Stallone cuando los paletos aquellos le querían hacer la vaca cuando volvió de Vietnam. Total, que nos arrodillamos y la Mariajo dejo el Predator en suelo y lo tiró hacia donde estaba la Prosegur Woman.

- Luci, comprueba el artefacto a ver si es seguro. Con cuidaito, eh. Siguiendo el protocolo de seguridad, Luci. Tranquilica, no sea un explosivo de esos nuevos en lugar del detonador. VOSOTROS, ECHAOS TODOS MÁS PARA ATRÁS, JODER. MIGUELÍN, ATRANCA LA PUERTA QUE NO ENTRE NADIE.
- Jefe, que hay una señora fuera que está poniendo el pie en la puerta y no me deja cerrarla, que dice que se está meando.
- CIERRA, COÑO, QUE SE VA EL EROSKI A TOMAR POR CULO CON NOSOTROS DENTRO. Y LLAMA A LOS JEOS CAGANDO HOSTIAS. CÓDIGO ROJO TIRANDO A OSCURO, COJONES.

Se les veía bastante acojonados, la verdad, todos arrejuntados contra la entrada del lavabo, con sus trajes marrones y sus gorras, mirando a la Luci que se estaba agachando lentamente y estiraba el brazo, con los sudores en la frente, para alcanzar el Predator. Uno hablaba por el walkie.

- Aquí Charlie, Manolín, aquí Charlie, Manolín, ¿me recibes?.Sí, presuntos terroristas. Sí. Lo que yo te diga. Te lo juro, pavo, un pasote. ¿Cómo?. Ah, sí, aquí metidos echando un kiki dentro de un lavabo. ¿Cómo?. Ah, vale, guay, unas birritas, sí, luego. Sí. A las nueve acabo. Vale, vale. Que siiiiii..., luego hablamos. Ay, qué golosón eres, canalla.
- CARLITOS, ¿TE QUIERES CALLAR DE UNA PUTA VEZ O ES QUE ERES GILIPOLLAS?.

Yo tenía, de los nervios, una descomposición en el cuerpo que para qué te cuento. Unos sudores muy grandes. La ropa pegada a la piel. Mi cari me miraba de reojo. Me suplicaba con la mirada.

- Jefe, es un Predictor de toda la vida. De los de las Farmacias. Un genérico en este caso. No hay problema, están diciendo la verdad.

Abracé a la Mariajo y, echando el pendiente julajop a un lado, le dije a la oreja que "todo va a salir bien, cari, todo va a salir bien". Ella me abrazó a su vez. Me giré y le dije a la Luci que por favor, que me dijera el colorín que había salido. Se juntaron todos los Prosegur a su vera, mirando el Predator. La Luci le dio unas pocas vueltas hasta lo que mantuvo fijo en una posición durante unos segundos. Luego me miró, y me dijo con una sonrisilla:

- Maestro, felicidades. Ha salido rosa. Va usted a ser papá.

Los Prosegur se pusieron a aplaudir. El tal Carlitos volvió a conectar el walkie para darle la buena nueva a Manolín. Mariajo y yo nos miramos, con lágrimas en los ojos y nos comimos los hocicos. La Luci, hay que ver lo que son las cosas, con esas coletas y esas trazas de profesora de gimnasia de Porky's se puso a llorar también. Todos me dieron la enhorabuena. Nos hicieron un pasillo y salimos para fuera. Menudo pollo tenían montado los JEOS. Toda la gente agolpada detrás de las cintas de seguridad, expectantes.

- Déjeme el altavoz un momento, por favor - le dije al JEO que tenía más cerca -. Señoras y señores aquí reunidos, JEOS, Guardia Urbana, Mossos d'Esquadra, compradores, niños, curiosos, marujas de todo a cién, cajeras del Eroski y muchachas en patines, que lo sepan todos ustedes: VOY A SER PADRE!!!!!. Y ahora, todos al Mac Donald's. Invito yo.

TO BE CONTINUED.

Corazón fatigado. Cap. 5. ROSA O AZUL.

Me entraron cuatro retortijones traperos que me hicieron doblarme sobre mí mismo pero pude sobreponerme por unos instantes. Así que logré hacer la cola de la farmacia del Eroski y compré finalmente, después de solicitar en voz alta que "por favor, a ver un poquito más de nervio esos farmacéuticos que es para hoy, gracias", un Predator, uno genérico que era más barato. La cogí de la mano y me la llevé a los lavabos a hacernos la prueba. No podía esperar a llegar a casa. Nos metimos en el de las mujeres y le dije que "un momentito, cari, por favor, porque se me ha descompuesto el cuerpo vivo". "Oiga, caballero, que usted no puede estar aquí!!. Que esto es el lavabo de mujeres!!", me dijo una voz de esas que se quedan con la copla de todo lo que se comenta en el autobús sin perder detalle."Es una emergencia, señora, lo siento". "Será sinvergüenza!!! Así va España con esta juventud descarada!!!". Salí 3 minutos y 34 segundos después con el ojete escocido, abrochándome el cinturón, y nos metimos en el último lavabo de la fila de la derecha. La señora había desaparecido. Echamos el pestillo y la Mariajo se bajo la falda.

- Pero cosita mía, ¿otra vez sin bragas?.
- Es que me dan calor.

Se agacha con el pelusillo al aire. Ese día no iba mohicano. Se estilaba últimamente el rollo afrofunky de los 70, tu mentiendes. De un modo un otro, dos cosas te digo:

1.- Se pueden comer sopas de ajo porque mi cari es limpia hasta decir basta.
2.- Se peine como se peine, raya en medio, estilo Boney M o pelón como Kojak, me pongo tierno en 0,12 milésimas. Me tiene robao el corazón.

Se agacha.

- No tengo ganas, Chumi.
- Hay que hacer un esfuercito, cosita. Espérate que abro un grifo.

Cuando entré de nuevo, y pasados unos segundos de tensa espera, se le aflojó la vejiga a la Mariajo, pero el chorrillo, bien de los nervios, bien de la inexperiencia, no acertaba en el blanco. Volví a echar el pestillo y me coloqué a su lado.

- Más a la izquierda, Mariajo. Bien. Así. Espera, espera..., ahora. Un poquito a la derecha. Un poquito. Más. Cuidao con la rasante. Vale. Bien, bien. Muy bien. Ahora curva cerrada. Eso es, bien, ahora a ras. Perfecto.

Tenía la boca como si me hubiera comido cuatro kilos de anchoas de l'Escala sin pan ni ná, a palo seco, y de postre cuatro polvorones de hace 7 años, de esos que nunca se tiran y se ponen con el café para los invitados. Por si cuelan, ya sabes lo que te digo.

POM-POM-POM!!!!!

Aporrearon violentamente la puerta. Mi cari resbaló un poco hacia atrás y con el vaivén me meó una pernera entera.

- Joder, qué susto!!!. Se me ha cortado el chorro. ¿Quién es? - dijo la Mariajo.
- ¿QUÉ ESTÁN HACIENDO AHÍ DENTRO?. - era una voz enérgica de mujer.
- Estoy cagando - le contestó mi cari haciendo gala de unos reflejos mentales que lo flipas.
- ¿Y para cagar tienen que estar los dos ahí metíos?.
- Pues sí, porque no hay papel y mi novio tiene los kleenex. ¿Qué pasa?.
- SALGAN AHORA MISMO!!.

Alguien había llamado a las fuerzas de seguridad y el orden. Fijo. No había otra.

- No puedo, estoy apretando.
- PUES QUE SALGA EL OTRO.
- Ay, cari - me dijo agachada con el peluso al aire y el Predator en una mano - ¿es que no vamos a poder tener nuestra intimidad? ¿Qué hacemos?

Se escuchó un poco de follón fuera. La agente del orden diciendo a las mujeres que desalojaran los lavabos. "Salgan, por favor, salgan deprisa". Y a las que querían entrar pues que "no, ahora no se puede, señora, espere un momentito". Todo acompañado de contínuas comunicaciones walkie-talkie. "Aquí Luci. "Gorrión del Espacio", ¿me recibes, "Gorrión"?. Aquí Luci. Tengo a dos sospechosos encerrados en un lavabo de mujeres. El que hay al lado del McDonald's, sí. Solicito refuerzos." Todo muy rollo Hombres de Harrelson, vale. Yo estaba alucinando en Technicolor y Panavision.

Más voces de agentes del orden del Eroski (de esos que visten de marrón y tienen el escudo amarillo) irrumpieron en los lavabos de mujeres. También reconocí la voz que hace poco me había llamado sinvergüenza. "Señora, le he dicho que espere fuera, por favor". "Es que me estoy meando". "Pues váyase usted a los lavabos que hay junto al Zara". "Es que están muy lejos". "Pues váyase a tomar por culo ya de una puta vez, señora, haga el favor". Los había avisado ella y ahora quería ver el espectáculo en primera línea; muy propio. Estábamos acorralados.

- Vamos a ver qué está pasando aquí. ¿Cual es el problema, Luci?. ¿Qué pasa, que se están endrogando ahí dentro o qué?.

Miré por debajo de la puerta y vi por lo menos diez o doce pares de zapatos de esos bastos con puncherón que usan estos agentes.

- Cari, tenemos que salir y decir la verdad - le dije a la Mariajo, que continuaba con la falda bajada y el Predator en la mano.
- Chumi, estoy muy nerviosa.
- SALGAN PARA FUERA AHORA MISMITO - dijo un tío con un vozarrón de esos vacilones como en las películas, sabes.
- Tú tranquila, chocho. ¿Ha salido rosa o azul? Dímelo, por tu viejo el legionario, dímelo que me da algo.

Pero ella estaba muy nerviosa y solo tenía ojos para mí. Estaba asustadica viendo la que se estaba montando, igual que los conejillos en medio de la Nacional cuando los pillas con las largas del coche. No esperaba que se liara tanto la cosa. Me cago en los muertos reconsagraos montaos a caballo de la maruja esa de mierda. Como la pille se entera. A saber qué les ha dicho.

- Bueno, cari, no pasa ná. No te preocupes, luego me lo dices - le dije acariciándole el cabello y ayudándola a subirse la falda. Luego me dirigí a los de fuera.
- VOY A SALIR!!. NO DISPAREIS. SOY INOCENTE Y MI CARI MÁS TODAVÍA. VOY A SALIR YO PRIMERO. NO DISPAREIS, CABRONES.

Eché una ojeada más al cacharrito de los orines. Pero Mariajo lo tenía apretado del revés y no se veía el resultado. El tiempo establecido para ello había pasado de sobras. Bastaba un minuto para que saliera el colorín, lo ponía en el proscrito de la caja.

- YA SALGO. YA SALGO. SOMOS INOCENTES. POR FAVOR, GUARDEN SUS ARMAS AUTOMÁTICAS, QUE LAS CARGA EL DIABLO. NO HAGAN TONTERÍAS - grité hacia fuera-. Mariajo, salgo yo primer y enseguidita tú detrás mío, eh.

El ruido del cerrojo al descorrerse inundó la quietud que en ese momento reinaba en el lavabo de mujeres del Eroski. Tras ello, silencio sepulcral inmediato. La puerta de conglomerado verde que se abre lenta, muy lentamente chirriando en los goznes por falta de mantenimiento. Levanté los brazos en alto y, despacito, salí de lado.

TO BE CONTINUED.