Esta socorrida frase se da cuando el que la pronuncia topa de bruces con una situación, una escena, un "algo" con lo que no acaba de comulgar; no se queda convencido del todo y, por tanto, solicita soporte técnico para dar fe (ante "notario") de que se encuentra, efectivamente, ante un hecho poco eventual y, de paso, constatar que su imaginación no le está jugando una mala pasada.
Para adquirir plena conciéncia de lo que estamos hablando, nada mejor que unos pocos ejemplos gráficos basados (como siempre) en hechos reales. Respetaremos, por tanto, en la mayor medida de lo posible, el lenguaje original de la secuencias expuestas; también nombres y lugares.
SITUACION 1.
LLega la madera al lugar de la masacre, todo lleno de sangre, visceras, tripas y todo el asco del mundo reconcentrado, vale. Los inspectores, con sus cafeses de plástico reciclable y su documentación colgando del cuello rollo cesei-efebei, con el vasileo y sus lupas de sol puestas, o sea, como wil esmit en "Dos Maderos Rebotaos". Y entonces sale uno de una habitación y le dice al otro:
- Maik, tienes que ver esto.
El Maik que se va para la habitación con cara de Dios mío qué mente enferma habrá podido hacer ésto, en que país vivimos, por qué lo permites tú que todo lo ves.
- ¿Qué ocurre Badi?
- Estos notas echaban la quiniela Maik.
- ¿Y? ¿Alguna huella?
- No. Que tienen 14 acertados mas el pleno al 15 que es el Mallorca-Barcelona, sabes.
- ¿Pero qué me estás contando Badi?
- Lo que yo te diga, nen. Con 9 variantes, encima. 5 doses y 4 empates.
- ¿Sabe ésto alguien más?
- No, pero espera que cojo una sabana y hago una canparta con las letras bien grandes.
- Puto Badi, qué cabrón eres. Choca esos cinco hijoputa.
SITUACION 2.
Una chica y un chico, enamorados (en principio), van para Albacete, y en medio del camino se paran, y coge el tío y se la...., y bueno, y eso, que se conoce que se han quedado sin gasolina y dejan la furgoneta en el arcén de la N-430. Dentro de la furgoneta se queda la otra pareja, la cual aprovecha la coyuntura para realizarse tocamientos mientras nuestros protagonistas van en busca de ayuda. Jiji, juju, a ver lo que haceis por ahí los dos solos, no tardeis mucho, etc., etc.
Caserón en medio de los áridos campos de Albacete. 52 grados el solano a las 15:30h. de la tarde. Las arañas por el suelo de puntillas, y los lagartos con gorras con visera con patrocinio incluido (Talleres Palomo) y gafas de sol. Hola, hola, hola, y que no contesta nadie. Solo se siente el ruido de un compresor, sabes, es decir, que alguien tiene que haber por narices. Se meten para dentro la casa. La chica es más audaz y desaparece tras la primera puerta. Y al cabo de un minuto escaso y aproximadamente 24-25 segundos, se oye:
- Maik, tienes que ver esto.
- ¿Dónde estás?
- Aquí.
Se guía por la voz y tras atravesar varias estancias decoradas con un gusto naif más que dudoso, la encuentra en lo que parece el salón-comedor.
- Hostia puta, ¿pero esto qué es lo que es? ¿y por qué me llamas Maik si yo me llamo Yak?
El comedor, a bote pronto, parece un Todo a Cién de los chinos después de un movimiento de tierras grado 7 escala Richter. Lleno, por supuesto, de objetos exóticos. Así, a bote pronto:
25 cabezas de esqueleto de jabalises. 422 huesecitos colgando del techo. 42 cabezas de esqueleto de vaca en las paredes. 27 frascos llenos de ojos. 34 frascos llenos de dedos cortados. Muchos llevan anillos. Un Monopoly. 4 estómagos de animal no identificado, loncheados y envasados al vacío encima de una mesa. 7 hígados a punto para rebozar. Al lado, un plato con huevo y otro con harina. Una Playstation 3 con los mandos y la caja del Singstar de Georgie Dann. Media pierna humana envuelta en papel de plata. Y luego, cuatro pares de bambas Naik, dos de Convers, cinco de Adidas y tres pares más de Vans a cuadritos, las bambas más feas del mundo. Una de las Convers todavía contiene dentro el pie. El tobillo no engaña. Y por último, un árbol de Navidad decorado con luces encendidas.
- Vaya putada.
- ¿Putada por qué, Yoselin?
- Ninguna de las bambas es de mi talla, capullo.
- Eh, eh, eh..., que tampoco tienes porqué rayarte conmigo, tía.
- Pues no me llames Yoselin, que sabes que no me gusta.
- ¿Y el arbol de navidad, qué?
- A mí qué me cuentas, pavo. Anda, deja de darme la brasa y cúrrate algo.
Tan tranquilos. Mirándolo todo. Con la parsimonia, liándose un canuto. Yo, personalmente, en cuanto veo la primera cabeza de jabalí..., vamos, es que adelanto al AVE camino de Alcazar de San Juán. ¿Como el chaval ese que vivía en Smallville?, pues lo mismo. O más rápido, si cabe. Pero claro, esta juventud, que se piensa que lo sabe todo. Con esos aires que me traen de sabiondos y ese pasotismo botellonero. Lo tienen todo hecho. Se despreocupan. Han crecido sin mamar unos valores fundamentales. Pues qué quieres, Josemanué. Total, que luego ya sabeis lo que pasa: que aparece el que estaba rebozando los hígados con un martillo de matarife en la mano, con pocas ganas de diálogo civilizado entre personas humanas, y entonces vienen las lágrimas.
SITUACION 3.
- Maik, tienes que ver esto.
- ¿Qué pasa ahora, Badi?
- Pasa que la vecina de enfrente se está despelotando viva.
- Vamos a lo que vamos, Badi, que tenemos trabajo aquí. ¿Has llamado a Bobi para las huellas?
- Maik...
- ¿Qué pasa?
- Que ahora se está tocando encima de la cama, por debajo las bragas.
- Maldito hijoputa de Badi, ¿quieres ponerte a currar antes de que llegue la cientifica?
- Maik...
- ¿Quéeee?
- Tienes que ver esto, muchacho.
- ¿Joder, qué pasa?
- Se está introduciendo un vibrator del tamaño de un pepino para ensalada allá por donde se supone que debería de amargar.
- Maldita sea, Badi. A ver!!!
Se asoma a la ventana. Tras unos instantes, se seca el sudor de la frente con un kleenex. Se gira para Buddy.
- Deja que piense. Esto es importante.
- Claro, Maik.
- A ver... ¿has guardado la quiniela, no?
- ¿Tú qué crees?.
- Entonces que le den por culo a todo. A la mierda Homicidios. Vamos a picarle a la del pepino.
lunes, 29 de marzo de 2010
miércoles, 17 de marzo de 2010
Cine de Miedo. (5). Hoy: "Está infectado".
Lo habitual es decirlo cuando el que ha pringado está durmiendo, inconsciente o en un estado comatoso tirando a vegetativo. Es decir, para que se me entienda bien: que el gorrión en cuestión (o gorriona) no está en ese momento para cavar a mano (pico y pala, mediante) unas pocas zanjas de miles de metros para canalizar energía eléctrica y garantizar el suministro a quien se haya quedado sin luz en el Norte de Catalunya por la nevada. No está el chaval para esfuerzos, vamos. Mala suerte. Habrá que llamar a ENDESA y que traigan unos generadores. Su estado es lamentable (el de las infraestructuras tras la prevista y no atendida debidamente nevada, también, pero eso es otro tema), y el pobre (o la pobre) hace peor cara que los pollos del Simago en temporada de rebajas. Es decir, la tragedia se masca por momentos. Tú, que lo estás viendo desde tu butaca, con tus palomitas y tu refresco, lo sabes. Yo, lo sé. Todos los sabemos!!!. Supongo que hasta aquí estamos todos de acuerdo, ¿no?; o sea, que vamos a lo de siempre: no-hace-falta-ser-Belén-Esteban.
En fín, el caso es que, mira tú por dónde, como en ocasiones anteriores, tenemos varias situaciones a analizar. Es por ello, que para conseguir una mayor precisión a la hora de diseccionar el tema de hoy, también voy a intentar concretar unos diálogos "tipo", basados (por supuesto) en hechos reales, absolutamente fieles al género, que todos vamos a reconocer en seguida y que, además, nos van a facilitar bastante el trabajo aliviando en cierta medida la profunda carga intelectual (y emocional) necesaria para estos menesteres. Del mismo modo, y como podreis observar, voy a ir poniendo también unos puntos y unas comas para que nadie se me pierda. Comencemos:
1.- PRIMER CASO. MORDIDO POR UN ZOMBIE.
- ¿Dios mío, qué le ha pasado?
- Le ha mordido uno.
Fijaos bien en el individuo/a que se está desangrando vivo (de momento, vivo). Tiene el cuello, el brazo o una pierna (tres zonas clave) que eso parece carne picada como la que venden en la carnicería de la Sra. Antonia para hacer hamburguesas. El tipo está, en definitiva, hecho un asquito. Bien, pues aún y todo, esa entradilla de arriba es como los condones: fundamental.
¿Por qué es necesario ese minidiálogo?. Fácil: por si hay algún tolai en la sala del cine, que todavía no se ha dado cuenta de que el pobre desgraciado, el de la carne picada, entiéndanme, no se ha hecho eso echándose una siesta encima de una motosierra talla XL en marcha. Es decir, para que nos quede claro, vamos. Me gustaría remarcar que esta entradilla, además, se nos ofrece viendo una peli de zombis y, que además, para más inri, de hecho, en el cartel de la peli sale un zombie, o sea que no hay trampa ni cartón: la peli no es de Odri Jerbur. Sí podría decirse que los "desayunos" forman parte del argumento, vale, y ya puestos, pues también los almuerzos, meriendas y cenas, según con el prisma que se miren estas cosas, eh, pero diamantes, lo que son diamantes, para el acompañamiento y tal, más bien pocos.
Ahora es el turno de otra pregunta 50 x 15, 250.000 euros en juego y sin comodines:
- ¿Se pondrá bien?
¿Tú qué crees pablito? ¿Te pondrás tú bien de la cabeza algún día, hijo? Mira, espérate a ver, espera que echo los huesecitos de murciégalo (siempre los llevo encima, tú tranquilo) al suelo y a ver qué me dicen, eh. ¿Pero cómo que qué le ha pasado si sabes que hace 5 minutos hemos estado rodeados por 2.346.750 zombis? ¿Acaso eso parece un corte con la Gillette afeitándose? ¿Lo has visto afeitándose hace 5 minutos ahí fuera? Métete en el microondas y cuécete 10 minutos, haz el favor.
Insistimos: el tipo está hecho una putísima mierda. Es un surtidor de sangre. Un donante con prisas, para que nos entendamos. Es el espectáculo versión humana de la fuente esa tan grande de Las Vegas, pero en color rojo. Y además con tropezones. El típico tío tirao en el suelo que le forman el corrillo en la calle y el más avispao dice: "Pero con qué se ha dao el muchacho?".
Entonces el doctor (porque resulta que siempre hay un Emilio Aragón de "Médico de Familia" cerca) le responde que no lo sabe. "¿Se pondrá bien?". "No lo sé". JA!! Que nadie dude que en el fondo el cabronazo ya está pensando en cómo cargarse al tipo de la cara de pollo de Simago antes de que pida mousse de cerebelo con un ansia cansina y tengamos un malentendido. En fín, procedimiento rutinario en estos casos: el doctor le abre los ojos (que están, o bien del revés o bien con la retina nublada, como ya sabeis) y le toma el pulso.
- Doctor, doctor ¿Qué le pasa en los ojos? Parecen cataratas.
- No lo sé, Güendolin, no lo sé. No le encuentro el pulso.
- ¿Y qué tienen que ver las cataratas con el pulso? ¿Eso es que se va a morir doctor?
(ahora viene la frase estelar en cuestión)
- Creo que está infectado.
- ¿Entonces eso quiere decir que se va a morir?
- No, espera que lo piense..., eso va a ser que es que van a confluir las fuerzas vivas del Universo y de todos los seres vivos aquí, ahora mismo, y se va a convertir en SuperSaiyán de 4º Nivel. Igualico que el Son Goku.
- Alabado sea el señor!!! Dios existe!!!
- Puede ser, Güendolin, pero el día que tú naciste estaba de vacaciones en Phuket follándose a algún travesti.
A partir de aquí la suerte está echada y uno, en el cine, solo espera el momento en el que el infectado acaba violentándose: "ESTOY HASTA LOS HUEVOS DE QUE ME LLAMEN A CASA A LAS 21:00H DE LA NOCHE PARA QUE ME APUNTE A MOVISTAR!!!!!!" "Y NO!! NO QUIERO LA SUPERTARJETA DEL SANTANDER!!!" "OIGA!!! HACE YA 1 HORA QUE PEDÍ LA PIZZA, JODER!!!!!" "¿¿¿CUÁNTO DICE QUE VALEN LOS TOMATES...???. "¿Y LOS DE RAMA PARA UNTAR EN EL PAN? ¿QUÉ? YA ME VOY A CAGAR EN TUS....!!!!" "¿ESTÁ EL RESPONSABLE DE ENDESA? QUE SE PONGA!!!!".
2.- SEGUNDO CASO. MORDIDO POR UN VAMPIRO.
Aquí, de entrada, la gente que rodea al que ha pringado no se apercibe de que el afectado/a está pasando por un proceso chungo (complicado) digno de estudio científico y, para el cual, pocos remedios habían hace varios siglos que no comportaran un serio daño para la integridad física del enfermo (ahora tenemos montones de soluciones que no implican arrancar una cabeza de cuajo; entre ellas, una de las más efectivas sería poner la tele en la 1 a eso de las 20:00h.; con tanto horror y truculencia se le quitan a uno las ganas de ser vampiro cagando hostias). Total, a lo que íbamos, que como no hay picadillo para hamburguesas de por medio, pues no hay alteraciones nerviosas en el ambiente. Aún y así, algo se huelen. La chica, fina lo que se dice fina, tampoco parece, porque está tumbada en la cama, tras el cortinaje y el dosel, tiesa como la mojama seca, con una cara blanco nuclear como Iniesta después de comerse tres kilos de higos chumbos con tres litros de Cola-Cao. El Emilio Aragón de "Médico de Família" de turno le hace la inspección habitual en estos casos.
- No tiene pulso.
- ¿Tampoco?
- ¿Cómo que tampoco?.
- Hombre, es que hace un momento, más arriba, en este mismito capítulo, ha dicho esastamente lo mismo: que no tenía pulso.
En fín, que llega una de las frases históricas, míticas, FUNDAMENTALES, en las pelis de vampiros:
- Parece que le haya mordido un animal. ¿Ve usted estas marcas en el cuello?
- Pues sí. Pero a lo mejor (es un suponer, eh) es que se ha grapado sin querer con la grapadora.
- ¿En el cuello?
- Coño, ¿acaso soy yo el guardián de mi hermano?, que decía aquel.
Luego el médico le mira la boca. Le levanta los labios hacia arriba.
- ¿Ve usted?.
- ¿El qué?
- Aquí. En las encías.
- Joder. Sí que es un poco dejadilla, sí, con el Licor del Polo.
- Los colmillos, hostia. Que pareces corki.
- Oiga, sin faltar, que yo a usted no le he faltado.
Le mira los ojos.
- Mmmm.., tiene las pupilas dilatadas.
- Disculpe doctor.
- Dígame.
- Que eso tiene una explicación. Hace un rato, antes de que su entendimiento se desvaneciera y, gracias a mi agilidad, mi prima cayera inerte en mis brazos, estuvimos tonteando un poco en el palomar, ya sabe, somos jóvenes en edad de merecer y..., bueno, también fumamos un poco. Pensé que le gustaría saberlo.
- Hachís?
- No, caballo.
Y entonces llega la sentencia:
- Lo siento, hijo. Clarimonda está infectada.
- Me voy a cagar en los muertos del padre mundina y su droja de mierda. Maldito caballo que corre por mis venas.
- Vigila tus modales, muchacho, y ata esa lengua en corto. No se trata de eso. Se ha infectado de algo mucho peor. De un vampiro. Tu prima se va a convertir en una nomuerta.
- Vale. Cojonudo. Lo que faltaba. El follar se va a acabar.
Le ausculta e inspecciona el pecho.
- ¿Es necesario, Doctor?
- ¿El qué?
- Tantearle los pechos de esa forma, jefe, ¿qué va a ser?
- Escuche, jovencito impertinente, ¿aquí quién es el médico emilioaragón que está inspeccionando?.
- Usted.
- Pues se me achanta la boca, ¿estamos?. Joder, tiene los pechos generosos y duros como el mármol. Y vaya pezones...
- ¿Será el rigor mortis, doctor?.
- Será.
3.- TERCER CASO. MORDIDO POR ALGUIEN (O ALGO) AL ESTILO 28 DIAS DESPUÉS, REC, SECTARIO RELIGIOSO ALTERADO, ILUMINADO TELÉPATA, ETC.
Y aquí tenemos la regla que marca La Excepción. Y no estoy hablando de los raperos, precisamente (un saludo para el Langui!!!; tú sí que eres un valiente). En este último caso que nos ocupa la víctima no está, ni durmiendo, ni inconsciente ni nada de nada. Todo lo contrario: se muestra hiperactiva.
- Mira el Josete como zumba el cabrón para pillar el 24. Si parece el hijoputa del kal luis.
- Ya te digo, pavo. Está así de espitoso desde que fue con su viejo a reformarle un baño a una abuela en las Ramblas hace unas semanas.
- ¿Y eso qué coño tiene que ver?
- Pues se conoce que por lo visto la abuela estaba infectada de algo, vale, entonces fueron el padre con el Josete para cobrar la última semana que les debía la vieja, y ya de paso, a recoger las herramientas. Parece ser que la abuela, en el último momento, se rayó mogollón por el precio total del cuarto de baño y se le echó encima al Josete.
- Hostia, nen. ¿Y por qué no ha ido al medico el gilipollas?
- Ea, porque dice que le mola, que nunca habia corrido así de rápido en su puta vida, y que además tiene un hambre descomunal, sabes. Que dice que ya no hace falta que fume porros para que le entren ganas de comer ni nada. Se come los chuletones recién sacados de la nevera el cabrón. Yo lo he visto y es una pasote. Y luego ésperate que tendrías que verle los ojos, eh. Impresionantes. Parece que lleve lentillas de esas de las películas. El tío parece el de los X-MEN cuando se quita las gafas laser que siempre lleva puestas, nen. Un puntazo el pavo. Igualito que cuando salíamos de los after cuando éramos jóvenes, ¿te acuerdas?, pero multiplicado por cien mil.
- Qué hijoputa. A ver si va a ser conjuntovitis de esa, tolai.
- O la gripe porkina vete tu a saber.
En fín, el caso es que, mira tú por dónde, como en ocasiones anteriores, tenemos varias situaciones a analizar. Es por ello, que para conseguir una mayor precisión a la hora de diseccionar el tema de hoy, también voy a intentar concretar unos diálogos "tipo", basados (por supuesto) en hechos reales, absolutamente fieles al género, que todos vamos a reconocer en seguida y que, además, nos van a facilitar bastante el trabajo aliviando en cierta medida la profunda carga intelectual (y emocional) necesaria para estos menesteres. Del mismo modo, y como podreis observar, voy a ir poniendo también unos puntos y unas comas para que nadie se me pierda. Comencemos:
1.- PRIMER CASO. MORDIDO POR UN ZOMBIE.
- ¿Dios mío, qué le ha pasado?
- Le ha mordido uno.
Fijaos bien en el individuo/a que se está desangrando vivo (de momento, vivo). Tiene el cuello, el brazo o una pierna (tres zonas clave) que eso parece carne picada como la que venden en la carnicería de la Sra. Antonia para hacer hamburguesas. El tipo está, en definitiva, hecho un asquito. Bien, pues aún y todo, esa entradilla de arriba es como los condones: fundamental.
¿Por qué es necesario ese minidiálogo?. Fácil: por si hay algún tolai en la sala del cine, que todavía no se ha dado cuenta de que el pobre desgraciado, el de la carne picada, entiéndanme, no se ha hecho eso echándose una siesta encima de una motosierra talla XL en marcha. Es decir, para que nos quede claro, vamos. Me gustaría remarcar que esta entradilla, además, se nos ofrece viendo una peli de zombis y, que además, para más inri, de hecho, en el cartel de la peli sale un zombie, o sea que no hay trampa ni cartón: la peli no es de Odri Jerbur. Sí podría decirse que los "desayunos" forman parte del argumento, vale, y ya puestos, pues también los almuerzos, meriendas y cenas, según con el prisma que se miren estas cosas, eh, pero diamantes, lo que son diamantes, para el acompañamiento y tal, más bien pocos.
Ahora es el turno de otra pregunta 50 x 15, 250.000 euros en juego y sin comodines:
- ¿Se pondrá bien?
¿Tú qué crees pablito? ¿Te pondrás tú bien de la cabeza algún día, hijo? Mira, espérate a ver, espera que echo los huesecitos de murciégalo (siempre los llevo encima, tú tranquilo) al suelo y a ver qué me dicen, eh. ¿Pero cómo que qué le ha pasado si sabes que hace 5 minutos hemos estado rodeados por 2.346.750 zombis? ¿Acaso eso parece un corte con la Gillette afeitándose? ¿Lo has visto afeitándose hace 5 minutos ahí fuera? Métete en el microondas y cuécete 10 minutos, haz el favor.
Insistimos: el tipo está hecho una putísima mierda. Es un surtidor de sangre. Un donante con prisas, para que nos entendamos. Es el espectáculo versión humana de la fuente esa tan grande de Las Vegas, pero en color rojo. Y además con tropezones. El típico tío tirao en el suelo que le forman el corrillo en la calle y el más avispao dice: "Pero con qué se ha dao el muchacho?".
Entonces el doctor (porque resulta que siempre hay un Emilio Aragón de "Médico de Familia" cerca) le responde que no lo sabe. "¿Se pondrá bien?". "No lo sé". JA!! Que nadie dude que en el fondo el cabronazo ya está pensando en cómo cargarse al tipo de la cara de pollo de Simago antes de que pida mousse de cerebelo con un ansia cansina y tengamos un malentendido. En fín, procedimiento rutinario en estos casos: el doctor le abre los ojos (que están, o bien del revés o bien con la retina nublada, como ya sabeis) y le toma el pulso.
- Doctor, doctor ¿Qué le pasa en los ojos? Parecen cataratas.
- No lo sé, Güendolin, no lo sé. No le encuentro el pulso.
- ¿Y qué tienen que ver las cataratas con el pulso? ¿Eso es que se va a morir doctor?
(ahora viene la frase estelar en cuestión)
- Creo que está infectado.
- ¿Entonces eso quiere decir que se va a morir?
- No, espera que lo piense..., eso va a ser que es que van a confluir las fuerzas vivas del Universo y de todos los seres vivos aquí, ahora mismo, y se va a convertir en SuperSaiyán de 4º Nivel. Igualico que el Son Goku.
- Alabado sea el señor!!! Dios existe!!!
- Puede ser, Güendolin, pero el día que tú naciste estaba de vacaciones en Phuket follándose a algún travesti.
A partir de aquí la suerte está echada y uno, en el cine, solo espera el momento en el que el infectado acaba violentándose: "ESTOY HASTA LOS HUEVOS DE QUE ME LLAMEN A CASA A LAS 21:00H DE LA NOCHE PARA QUE ME APUNTE A MOVISTAR!!!!!!" "Y NO!! NO QUIERO LA SUPERTARJETA DEL SANTANDER!!!" "OIGA!!! HACE YA 1 HORA QUE PEDÍ LA PIZZA, JODER!!!!!" "¿¿¿CUÁNTO DICE QUE VALEN LOS TOMATES...???. "¿Y LOS DE RAMA PARA UNTAR EN EL PAN? ¿QUÉ? YA ME VOY A CAGAR EN TUS....!!!!" "¿ESTÁ EL RESPONSABLE DE ENDESA? QUE SE PONGA!!!!".
2.- SEGUNDO CASO. MORDIDO POR UN VAMPIRO.
Aquí, de entrada, la gente que rodea al que ha pringado no se apercibe de que el afectado/a está pasando por un proceso chungo (complicado) digno de estudio científico y, para el cual, pocos remedios habían hace varios siglos que no comportaran un serio daño para la integridad física del enfermo (ahora tenemos montones de soluciones que no implican arrancar una cabeza de cuajo; entre ellas, una de las más efectivas sería poner la tele en la 1 a eso de las 20:00h.; con tanto horror y truculencia se le quitan a uno las ganas de ser vampiro cagando hostias). Total, a lo que íbamos, que como no hay picadillo para hamburguesas de por medio, pues no hay alteraciones nerviosas en el ambiente. Aún y así, algo se huelen. La chica, fina lo que se dice fina, tampoco parece, porque está tumbada en la cama, tras el cortinaje y el dosel, tiesa como la mojama seca, con una cara blanco nuclear como Iniesta después de comerse tres kilos de higos chumbos con tres litros de Cola-Cao. El Emilio Aragón de "Médico de Família" de turno le hace la inspección habitual en estos casos.
- No tiene pulso.
- ¿Tampoco?
- ¿Cómo que tampoco?.
- Hombre, es que hace un momento, más arriba, en este mismito capítulo, ha dicho esastamente lo mismo: que no tenía pulso.
En fín, que llega una de las frases históricas, míticas, FUNDAMENTALES, en las pelis de vampiros:
- Parece que le haya mordido un animal. ¿Ve usted estas marcas en el cuello?
- Pues sí. Pero a lo mejor (es un suponer, eh) es que se ha grapado sin querer con la grapadora.
- ¿En el cuello?
- Coño, ¿acaso soy yo el guardián de mi hermano?, que decía aquel.
Luego el médico le mira la boca. Le levanta los labios hacia arriba.
- ¿Ve usted?.
- ¿El qué?
- Aquí. En las encías.
- Joder. Sí que es un poco dejadilla, sí, con el Licor del Polo.
- Los colmillos, hostia. Que pareces corki.
- Oiga, sin faltar, que yo a usted no le he faltado.
Le mira los ojos.
- Mmmm.., tiene las pupilas dilatadas.
- Disculpe doctor.
- Dígame.
- Que eso tiene una explicación. Hace un rato, antes de que su entendimiento se desvaneciera y, gracias a mi agilidad, mi prima cayera inerte en mis brazos, estuvimos tonteando un poco en el palomar, ya sabe, somos jóvenes en edad de merecer y..., bueno, también fumamos un poco. Pensé que le gustaría saberlo.
- Hachís?
- No, caballo.
Y entonces llega la sentencia:
- Lo siento, hijo. Clarimonda está infectada.
- Me voy a cagar en los muertos del padre mundina y su droja de mierda. Maldito caballo que corre por mis venas.
- Vigila tus modales, muchacho, y ata esa lengua en corto. No se trata de eso. Se ha infectado de algo mucho peor. De un vampiro. Tu prima se va a convertir en una nomuerta.
- Vale. Cojonudo. Lo que faltaba. El follar se va a acabar.
Le ausculta e inspecciona el pecho.
- ¿Es necesario, Doctor?
- ¿El qué?
- Tantearle los pechos de esa forma, jefe, ¿qué va a ser?
- Escuche, jovencito impertinente, ¿aquí quién es el médico emilioaragón que está inspeccionando?.
- Usted.
- Pues se me achanta la boca, ¿estamos?. Joder, tiene los pechos generosos y duros como el mármol. Y vaya pezones...
- ¿Será el rigor mortis, doctor?.
- Será.
3.- TERCER CASO. MORDIDO POR ALGUIEN (O ALGO) AL ESTILO 28 DIAS DESPUÉS, REC, SECTARIO RELIGIOSO ALTERADO, ILUMINADO TELÉPATA, ETC.
Y aquí tenemos la regla que marca La Excepción. Y no estoy hablando de los raperos, precisamente (un saludo para el Langui!!!; tú sí que eres un valiente). En este último caso que nos ocupa la víctima no está, ni durmiendo, ni inconsciente ni nada de nada. Todo lo contrario: se muestra hiperactiva.
- Mira el Josete como zumba el cabrón para pillar el 24. Si parece el hijoputa del kal luis.
- Ya te digo, pavo. Está así de espitoso desde que fue con su viejo a reformarle un baño a una abuela en las Ramblas hace unas semanas.
- ¿Y eso qué coño tiene que ver?
- Pues se conoce que por lo visto la abuela estaba infectada de algo, vale, entonces fueron el padre con el Josete para cobrar la última semana que les debía la vieja, y ya de paso, a recoger las herramientas. Parece ser que la abuela, en el último momento, se rayó mogollón por el precio total del cuarto de baño y se le echó encima al Josete.
- Hostia, nen. ¿Y por qué no ha ido al medico el gilipollas?
- Ea, porque dice que le mola, que nunca habia corrido así de rápido en su puta vida, y que además tiene un hambre descomunal, sabes. Que dice que ya no hace falta que fume porros para que le entren ganas de comer ni nada. Se come los chuletones recién sacados de la nevera el cabrón. Yo lo he visto y es una pasote. Y luego ésperate que tendrías que verle los ojos, eh. Impresionantes. Parece que lleve lentillas de esas de las películas. El tío parece el de los X-MEN cuando se quita las gafas laser que siempre lleva puestas, nen. Un puntazo el pavo. Igualito que cuando salíamos de los after cuando éramos jóvenes, ¿te acuerdas?, pero multiplicado por cien mil.
- Qué hijoputa. A ver si va a ser conjuntovitis de esa, tolai.
- O la gripe porkina vete tu a saber.
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